lunes, 31 de diciembre de 2018

Ganar o aprender


Los momentos son eso, momentos. Y van, y vienen. Y no importan lo malos que sean.

Si la persona que está a tu lado merece la pena.

                                                                                                              Ganar o aprender.

jueves, 11 de octubre de 2018

Haz que cuente, que valga la pena

Ahí en la inmensidad del mundo existe un laberinto. Situado exactamente en el centro, rodeado de los muros más altos que ningún hombre haya visto jamás; y sobre todo, de silencio. De un silencio atronador, aterrador. Hiedras y musgo crecen sobre él, y la humedad lucha por incrustarse en los pulmones de aquellos que intentan atravesarlo.
Todos buscan una salida.
Pero la realidad es que el laberinto es mucho más que eso. Son las grietas que se forman en sus muros, y el polvo que se levanta al avanzar por su caminos. Es la incertidumbre que inunda la mente al cruzar la entrada y la ilusión al ver la luz del día al otro lado de la puerta final. El laberinto son las vidas de aquéllos que lo recorren. Pasan a formar parte de él del mismo modo que lo hacen la humedad y las hiedras y el silencio, y jamás lo abandonan.
Recuerda que, en el momento en el que te adentras en su interior y aunque nunca encuentres la salida, tu historia queda escrita para siempre en sus paredes.
Haz que cuente.


sábado, 23 de junio de 2018

Plena elegancia, sombra inestable

Nos fuimos sometiendo poco a poco, ya no hubo lugar donde esconderse de la niebla. Se terminaron las formalidades y los sueños irreales de juegos y destinos casuales. Los relojes comenzaron a significar alguna cosa y los deseos y los libros y las pesas. 

Es aterrador, casi sórdido pensar cómo nuestros cuerpos fueron germinando, pero no había flores que llenaran de color este invierno cenagoso y helado. Empezó la lucha contra la báscula, contra el traje, contra la forma de crecer; resultó ser inadecuada. 

Empezaron los besos tímidos y desastrosos y las manos tímidas e inexpertas al acariciar. Los secretos, las heridas, los golpes. Empezamos, tal vez, a ser el proyecto de aquello que un día seremos. 

La sangre, la vida, la quemadura, la gracia. 
Todo a la vez, condensado, como una supernova justo antes de estallar. 
Y, de fondo, plena elegancia con una sombra inestable.

                                  Foto: @Mauragcr

Se anulan

Ella iba sola, ya iba honda, de lo sola, mar era. Mal o soledad no había; y así, rara rosa, con él obra. Nueva ave, un árbol en ocaso, rara ...