domingo, 26 de julio de 2020

La epoca de los errores

Y, entonces, ¿qué?

Tienes un vacío dentro

y lo quieres llenar con algunas actitudes

sientes inseguridad, miedo, odias el compromiso

sales a divertirte un rato y beber algo

o no

(no seas idiota, ese no es el problema).

Quieres ocupar todo ese espacio con huidas

así que cuando algo no funciona

o, incluso, funciona

te vas antes de tomar una decisión

(no tomar una decisión

también es tomar una decisión

pero es tomar una decisión de mierda).

Lo llenas con experiencias

así que nunca dices que no

o nunca dices "esto está mal"

‌porque tienes miedo

de que la ausencia de tu no

la llene el sí de otra persona.

Tomas cosas que no quieres tomar

haces cosas que no quieres hacer

y eso sí es un problema.

Lo llenas con personas

que no merecen estar ahí

y aprendes que amar

o querer

van de la mano de dolor

o insatisfacción.

Y, entonces,

aparece alguien que hace las cosas bien

pero no te das cuenta

porque ya te has infectado de miedo.

Y, entonces,

¿qué?


jueves, 2 de abril de 2020

Estoy hablando de ti. Todo el rato.

Estoy hablando de ti. Cuando hablo de lo vacía que está esta ciudad me refiero al hueco que se me ha quedado dentro al vivir entre espera y espera. Cuando hablo de la lluvia en realidad hablo de tus ojos y cuando comento algo del sol estoy hablando de tu risa. Cuando digo que me gustan los solos de guitarra estoy echando de menos tus manos y cuando cuento cosas de frío es el mensaje cifrado de lo mucho que añoro tu cuerpo en mi cama y el calor que emites, como si no hubiera nada más que pudiera parar el invierno que crecía en mis entrañas. Tengo versos que escribir sobre el oro pensando en lo mucho que te gusta la cerveza y canciones en los oídos que llevan tu voz impresa. Y hay amaneceres que me saben aún a las veces que hemos caminado de vuelta a casa hablando de cualquier cuento sucio que nos ofreciera la ciudad de turno, la estación equivocada. 

Tengo la sensación de que me quedo sin metáforas al describirte y que me sobran, por primera vez, recursos dramáticos sobre la niebla y sobre el paso del tiempo y cómo los niños perdidos nos convertimos en piratas, no sin amasar algunas cicatrices.

Estoy hablando de ti. Todo el rato.

Y creo que me escuchas.

martes, 26 de noviembre de 2019

Amor

Si le hubiesen preguntado a ella, me hubiese llamado estúpido con una sonrisa, preguntándose en tono incrédulo cómo era posible que no creyese en las almas gemelas.

Y yo me hubiese limitado a mirarla, hablar y gesticular, creyendo en el fondo de mi alma que ésa era la mayor expresión posible de belleza en la especie humana. Y callaría, callaría para no tener que admitir que, en realidad, creía en algo mucho más profundo que las almas gemelas. Callaría para no decirle a ella y a todos los que quisiesen escucharlo, que me bastó con mirarle a los ojos durante diez segundos para entender que había sido estúpido en muchas más cosas de las que se imaginaría jamás. Que, como la Victoria de Samotracia, había perdido de forma irrevocable la cabeza, pero el peso de las alas que sentía a la espalda era más de lo que jamás había creído merecer.

Si le hubiesen preguntado a ella, hubiese hablado de amor.
Y el día que le arrancaron de mí, entendí por qué.

You taught me the courage of stars before you left

martes, 16 de julio de 2019

Ella

A menudo te observo, y sé que tienes miedo.

Como si las cenizas se hubiesen llevado todo lo que había dentro de ti,
respiras
te ahogas
y el vacío te hace creer que no hay -ni habrá- nada más que sentir.

La noche es clara y los colores perfilan el horizonte, marcándote el camino y permitiéndote avanzar aunque no sepas a dónde estás yendo, con el acelerador pisado a fondo y el viento rugiendo en tus oídos.

La prueba real es aceptar que nunca vas a sentirte más viva que esto, que no necesitas que haya un Cielo al otro lado.

Todo lo que necesitas está aquí.

Is what you're living for worth dying for? K

 


lunes, 31 de diciembre de 2018

Ganar o aprender


Los momentos son eso, momentos. Y van, y vienen. Y no importan lo malos que sean.

Si la persona que está a tu lado merece la pena.

                                                                                                              Ganar o aprender.

jueves, 11 de octubre de 2018

Haz que cuente, que valga la pena

Ahí en la inmensidad del mundo existe un laberinto. Situado exactamente en el centro, rodeado de los muros más altos que ningún hombre haya visto jamás; y sobre todo, de silencio. De un silencio atronador, aterrador. Hiedras y musgo crecen sobre él, y la humedad lucha por incrustarse en los pulmones de aquellos que intentan atravesarlo.
Todos buscan una salida.
Pero la realidad es que el laberinto es mucho más que eso. Son las grietas que se forman en sus muros, y el polvo que se levanta al avanzar por su caminos. Es la incertidumbre que inunda la mente al cruzar la entrada y la ilusión al ver la luz del día al otro lado de la puerta final. El laberinto son las vidas de aquéllos que lo recorren. Pasan a formar parte de él del mismo modo que lo hacen la humedad y las hiedras y el silencio, y jamás lo abandonan.
Recuerda que, en el momento en el que te adentras en su interior y aunque nunca encuentres la salida, tu historia queda escrita para siempre en sus paredes.
Haz que cuente.


sábado, 23 de junio de 2018

Plena elegancia, sombra inestable

Nos fuimos sometiendo poco a poco, ya no hubo lugar donde esconderse de la niebla. Se terminaron las formalidades y los sueños irreales de juegos y destinos casuales. Los relojes comenzaron a significar alguna cosa y los deseos y los libros y las pesas. 

Es aterrador, casi sórdido pensar cómo nuestros cuerpos fueron germinando, pero no había flores que llenaran de color este invierno cenagoso y helado. Empezó la lucha contra la báscula, contra el traje, contra la forma de crecer; resultó ser inadecuada. 

Empezaron los besos tímidos y desastrosos y las manos tímidas e inexpertas al acariciar. Los secretos, las heridas, los golpes. Empezamos, tal vez, a ser el proyecto de aquello que un día seremos. 

La sangre, la vida, la quemadura, la gracia. 
Todo a la vez, condensado, como una supernova justo antes de estallar. 
Y, de fondo, plena elegancia con una sombra inestable.

                                  Foto: @Mauragcr

domingo, 12 de noviembre de 2017

Dulce transición

Se conocieron en el umbral de la puerta a una habitación que para ella fue desidia y para él infierno, y cuenta la historia que mientras ella intentaba convencerlo de que de las cenizas se renace, él tenía problemas para aceptar que no hay mal que cien años dure. 

Y nunca fue necesaria una condena tan larga para que sus caminos se intercalasen de maneras complejas e intrincadas, sin permitir que se olviden pero tampoco que disfruten del sabor del otro en la boca.

Así que al final, el miedo intentó convencerles de que él siempre vence, de que era una historia de amor, pero claramente, no una con final feliz.
Pero no es ningún secreto que es el tiempo, y no el miedo, quien escribe los finales. 

jueves, 4 de mayo de 2017

Acorazada

Hoy estabas preciosa
y estabas helada
y por mucho que yo te hiciera el amor
no iba conseguir sacudir
toda esa escarcha que llevabas dentro.

Pasa que hay personas que llevan en la risa
el inicio del verano y su candidez despreocupada,
pasa que hay otoños
que se instalan en las manos de algunos
con esa suave caricia
que sabe a ocre y a sándalo y a vino.

Pasa que la primavera
se anuda en los rizos
y llena las sonrisas de flores
de cantos de pájaros
y de fruta fresca.

Pero tú tenías el invierno
clavado en el corazón
helada y terrible y acorazada
con esa luz
hermosa e irisada
que no hace otra cosa
que llenarte también de frío.

Y yo no llevaba abrigo.


Duelo

La casa. Sus ventanas. El polvo aprendiendo mi nombre. La marea regresaba aunque nadie la llamara. Dejé la llave bajo la piedra. La pue...